viernes, febrero 13, 2009
La adaptación de Lewis Milestone de la novela escrita por Erich María Remarque, resulta muy interesante desde el punto de vista técnico y también desde el punto de vista literario, considero que la novela se convierte para el lector en una historia expectante, y de gran interés, no solo por su gran calidad literaria sino también por la buena interpretación de cada uno de los personajes.
Pero, centrándome como siempre en la calidad humana de la película, su significado espiritual más que su significado material, podría decir que esta historia, muestra lo que nos hace grandes, la valentía del soldado y la simpleza de la mariposa. Esa simpleza de la paz, la simpleza de la inocencia, de la concepción de una vida sin violencia, pienso que es una retrospectiva frente a la guerra, una profunda critica a la muerte, la maldad y el poder, tanto la película como el libro, es definitivamente la más hermosa muestra de lo potente que llega a ser esa mariposa frente a los zeppelines y las metralletas.
Creo que no es momento para hablar del libro o de la película por que técnicamente fueron las dos obras maravillosas, creo que más bien, es tiempo para hablar de la historia. Una historia llena de vida, de sufrimiento y de lucha, una silenciada protesta contra la guerra, contra aquellos que envían seres humanos a asesinarse entre sí.
Sin embargo recalcaré la excelente interpretación en la película, muy acorde al libro, con algunas partes removidas y otras añadidas, pero conservando la calidad de la historia original, con la misma intencionalidad y la claridad del mensaje. Algunas veces lucía irreal, pero en escenas como la conversación de Paul y su mamá se veía el brillante nivel de interpretación, fue un punto sublime dentro del contexto y el momento en el cual se desarrollaba la escena, un muy importante logro de Sin Novedad En El Frente.
Volviendo al análisis del mensaje que envía la película y el libro, tenemos que destacar la silenciada protesta que realiza el autor en esta historia, hasta llegar al extremo de la censura, definitivamente fue una historia adelantada en su época, si la obra hubiese sido publicada en nuestros días, no tendría la gran acogida que tuvo en la primera mitad del siglo XX.
Porque a diferencia de aquella época, ahora vemos la guerra con otros ojos, ahora la consideramos un monstruo devastador y pensamos que de ella no sale nada bueno –personalmente ese debe ser el verdadero significado de la guerra, un monstruo-, pero antes no era así, era evidente ver el orgullo del padre al ver a su hijo uniformado, listo para la batalla. Era símbolo de grandeza, de soberanía y de poderío matar al enemigo, pero ese fue el punto donde nuestra historia se hace diferente.
Y se hizo diferente porque empezó a mostrar el lado humano de la lucha armada, deformo la visión que tenían del enemigo dispuesto a matar por una visión muy distinta, tal como se ve en el encuentro de los jóvenes alemanes con las jóvenes francesas, en ese instante, la guerra quedaba envuelta en las sabanas del amor y la pasión, no habían fronteras corporales ni internacionales, no habían conflictos bélicos, ni guerra, ni muerte, por un momento, por una noche, los jóvenes transformaron a su enemigo en su amante.
Ese fue el propósito de la historia, ver el lado más cruel –cada uno de los jóvenes cayendo en los campos de batalla-, el más inocente y el mas crédulo –el profesor animando a sus alumnos para pelear por una causa “justa”-, la historia muestra el arrepentimiento y el remordimiento de entrar a un conflicto como una hormiga más, como un peón del poderío, dispuesto a morir y a vencer.
En realidad creo que la I Guerra Mundial fue absurda, un conflicto que dejo miles de soldados, jóvenes, luchadores y tal vez ignorantes de su situación, muertos por las causas más torpes y absurdas, peleando en batallas sin propósito, no importaba si se ganaba o se perdía, porque ¿qué se ganaba?, ¿qué se perdía?, así son todas las guerras, muerte sin razón.
Era esto lo que más mostraba la historia, tanto en el libro como en la película, la testarudez de aquellos que instaban a pelear, la intransigencia de la violencia y la crueldad de los más poderosos, recordando la escena en la cual un cocinero con comida para 150 hombres decide no darla sólo porque habían 80, cuán cruel puede llegar a ser “héroe de patria”, que priva a aquellos que pelean por la nación de un plato de fríjoles, cuán cruel puede ser la guerra incluso con los que la propician.
Era un continuo devenir de situaciones dolorosas que le mostraban a los jóvenes combatientes y voluntarios que su maestro no tenía tanta razón como ellos creían, que todo lo que les habían prometido era falso, que no existían la gran cantidad de mujeres a su lado, que no existían las exorbitantes cantidades de dinero, que no existía el orgullo familiar, que no existía el heroísmo, porque para que este existan los héroes deben haber villanos, pero ¿aquí quién era el malo y quién era el bueno?, una pelea a ciegas.
Y como de costumbre en mis análisis, prefiero dejar lo más impactante para el último párrafo, y con esto hago referencia a la posición política de tal vez un analfabeto, de un soldado bonachón, sin mucha enseñanza y con poca instrucción, Kat, un hombre tan fuerte como valiente, pero no valiente por matar, sino valiente por pensar, tal vez su solución a la guerra sea de las más geniales que he escuchado y leído en toda mi vida, si dos mandatarios tienen problemas, si hay malentendidos y confrontaciones, pues que sean esos líderes, los que salgan a la calle, con un uniforme, y se ensucien de la propia guerra que ellos crearon.
Los valientes son aquellos que salen a las trincheras a dar la vida por una razón desconocida, son los ciegos valerosos, quienes con su fuerza se convierten en los héroes de la patria, los verdaderos enemigos entonces, no serán con quienes se pelea esta lucha, serán los que la provocan, los titiriteros de un juego macabro, ellos son los verdaderos enemigos de la paz, los enemigos de ellos mismos.
1 Response to Sin novedad en el frente, la mano que jamás tocó la mariposa.
Excelente reflexión así como la opinión respecto a estas dos obras, pero no te quedes solo en estas, desarrolla también el contexto histórico.
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