Este blog esta diseñado para la clase de Historia Mundial Contemporánea de la Universidad de la Sabana, en Colombia. Elaborado por el estudiante de comunicacion audiovisual y multimedios, Andrés Fernández R para el primer semestre del año 2009. Julio Verne dice que "No hay nada como imaginar para crear futuro, ya que lo que hoy es utopía será carne y sangre mañana", Anna Freud que "Las mentes creativas son conocidas por ser capaces de sobrevivir a cualquier clase de mal entrenamiento"... con estas frases se consolida este blog.
Antes de ser presidente, político, profesor, padre, colombiano o estadounidense, un hombre siempre será ser humano, y esta será la característica más perdurable del resto de su vida, esa fue la más grande moraleja de Frost/Nixon. Una moraleja que si bien puede ser producto de una mente subjetiva, también puede llevar al análisis de esta maravillosa película, hecha en 2008 por Ron Howard.
La actuación dentro de la película es excepcional a pesar que muchos de los actores no llenan la lista de los mejores en su campo, sin embargo, personajes como el interpretado por Frank Langella y Kevin Bacon le dan una increíble credibilidad y pasión a tan difíciles caracteres.
Es una película que muestra una de las más controversiales situaciones políticas en Estados Unidos, el escándalo Watergate, que hacia 1972 embarcó al ex presidente norteamericano Richard Nixon en una carrera contra el tiempo la cual terminó con su dimisión de la presidencia el 8 de agosto de 1974. Los escándalos de Watergate se produjeron gracias a las intervenciones telefónicas a politicos, periodistas y personajes de la vida pública, sumándole a esto el arresto de cinco hombres que intentaron allanar las sedes del Partido demócrata y quienes estaban estrechamente ligados al equipo de trabajo del presidente.
Sin embargo un hombre es mucho más que un suceso, y a pesar de mi profunda ignorancia alrededor del tema, creo que así como Richard Nixon se equivocó ejecutando situaciones ilegales dentro de la presidencia también hizo grandes logros, de los cuales en la película el protagonista dice que no se le han reconocido.
La película al lanzarse produjo gran controversia por la manera en la cual mostraba al ex presidente Nixon, quien evidentemente quedó en la historia norteamericana como el más descarado y criminal de los ciudadanos. No obstante, pienso que mas allá de las posiciones y las situaciones que se dan alrededor de un hombre, este sigue siendo ser humano y siempre se le debe dar presunción de inocencia, es un principio básico de derecho jurídico. Tal vez esa fue la mas grande enseñanza de la película, pues mas allá de los hechos, muestra a los dos hombres, vulnerables, y desnudos en su propia calidad de hombres, enfrentados el uno al otro en pro de una batalla que si bien fue ganada por uno de ellos, quedó en la memoria del mundo entero como un momento de tensión absoluta.
Pero la película también deja una última reflexión, cómo Frost, un periodista arriesgado y osado, gana gracias a esta entrevista la inmensa popularidad de la que incluso hoy goza, después de más de 30 años del programa de televisión. Y por otro lado queda Nixon, un hombre recordado por Watergate, reconocido como corrupto y odiado por una gran cantidad de personas, un hombre que muere hacia 1994 gracias a un derrame cerebral en un retirado rancho de California, a quien se le dio muerte política y profesionalmente y quien queda en el cuadro de presidentes norteamericanos como el único hasta la fecha en renunciar.
Si la única intención del periodista británico era ganar popularidad y dinero, mientras que la de Richard Nixon era redimirse con su país, ¿no es un poco injusto que haya sido el primero el triunfador en este inmenso juego de palabras y que el otro quedase en la memoria colectiva como un hombre detestable? La película hace pensar de cómo la sociedad tiene la capacidad de arruinar la vida hasta de los mas poderosos.
Un autor que merece ser ganador del Premio Nobel, por la abstracción y simplicidad de su libro. Narra las dificultades más precarias en medio de una época que hoy para nosotros es casi invisible, no muchas personas saben de la existencia de campos de trabajo en Rusia para la época de la antigua Unión Soviética, generalmente cuando nos hablan estos campos, nos remontamos directamente a la Alemania Nazi y olvidamos casi por completo su existencia en territorios rusos.
En cuanto a contexto histórico el libro transcurre en la post-guerra, en el periodo posterior al final de la Segunda Guerra Mundial, es un momento en el cual la Unión Soviética tiene tal vez su mayor auge después de haber destruido por completo Berlín y otorgado la victoria a los Aliados, sin embargo, la crueldad de los campos de trabajo destinados a prisioneros políticos , vista desde los ojos de Shujov, hace recordar al mundo que por muy potencia y “libertador” que llegue a ser un país, tiene la gran responsabilidad de velar por la integridad de los Derechos Humanos, incluso los de su mismo pueblo. Obviamente estamos hablando de la Unión Soviética, un país que para esa época estaba comandado por Joseph Stalin y que no admitía detractores políticos ni daba espacio a la democracia, una situación que claramente se reflejaba en los gulag elaborados por la policía para reclutar a todos aquellos que estuviesen en contra del casi omnipotente gobierno.
Esta interpretación de la vida comunista, era la que tenía control total sobre el país, sin embargo era un control invisible que se ocultaba casi automáticamente por los grandes logros militares que hacían de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas una nación aún más imponente. El mundo sólo pudo conocer de cerca las violaciones a los derechos de cada ser humano gracias a la profunda crítica política que tiempo después, desarrollaba el autor de Un día en la Vida de Iván Denisovich, Alexander Solzhenitsyn, quien no sólo en la obra de la cual hoy estamos tratando sino también en obras muy destacadas como Archipiélago Gulag, dejaba clara su posición contra-revolucionaria y manifestaba las evidentes injusticias que vivían personajes como Shujov.
Definitivamente el libro es una de las más importantes memorias de la humanidad, muestra la crueldad, y la situación precaria que tenían que vivir inocentes,y cómo estos mismos son inculpados simplemente por permitirse pensar y decir lo que ellos creen como correcto, era tal vez el estado pleno de la violación a los Derechos Humanos, la prohibición de la mente, la lengua y el corazón y la increíble injusticia hacia el mismo pueblo ruso. Shujov, inculpado por un delito que nunca cometió tuvo que aceptar permanecer en aquel campo de trabajo, antes que en una nación en donde de igual manera se le arrebata al hombre su voluntad y su pensamiento autónomo.
Sin embargo creo que el conflicto no radica en el mismo gobierno soviético, ni en Stalin ni en Lenin, creo que el hecho mismo es el que toma más importancia cuando pensamos que hombres como Stalin, dictaduras como la Soviética y revoluciones como la bolchevique son sólo un brote más de la codicia de poder del ser humano,no importa cuán comunista o capitalista sea un hombre o un gobierno pues de él depende asegurar mas allá de sus principios, las libertades fundamentales de los pueblos.
El propósito de la vida misma es la felicidad plena para lograr un estado de bienestar, esta concepción se debe alejar totalmente de las ideologías políticas y centrarse en el valor humanitario guiado por la buena fe de cada ser humano, probablemente la ideología comunista de la era Stalin no creyó en esa buena fe (presunción de inocencia de Shujov) y redujo al hombre a ser sólo una mínima parte de un gran núcleo social. Claramente se perdió la independencia, la autonomía y el valor de la persona misma, que pasaba a ser un número más (Iván Denisovich con su número Щ-854) o en el peor de los casos era el número de una colectividad que no tenía más propósito que rellenar las estadísticas demográficas (Grupo de trabajo 104).
Este entonces resulta un libro que no deja más legado que el análisis propio de lo que el hombre puede hacer con los pueblos, nos hace pensar que realmente el problema no fue la era Stalin, sino el hecho que el hombre desea dominar “incluso al sol”.
Al estudiar la Primera y Segunda Guerra Mundial, es interesante ver cómo España cobra un protagonismo casi imprescindible dentro de la historia contemporánea, sin embargo, al ver los totalitarismos y todo el ambiente hostil del siglo XX también es necesario entonces ver cómo en España el producto de las guerras civiles y de la dictadura de Franco conformaron toda una contra-cultura propia de la península ibérica.
Sin embargo, son muchas las películas que hemos visto sobre los totalitarismos, sobre nazis, comunistas, fascistas, pero no mucho se ha hablado sobre la época de Franco, me inquietaba saber cómo era la sociedad española en la época de la guerra civil.
Pero más que eso, la duda me hizo pensar en el protagonismo no sólo de la sociedad española, sino de ese fragmentado país que en medio de una guerra ignoraba al grupo poblacional más vulnerable, los niños, así que pensé en películas como El Niño con el Pijama a Rayas, y la interacción que tenían estas dos formas de vida infantil traídas a la guerra civil española. De esta manera mi búsqueda me llevó al Laberinto del Fauno.
El Laberinto del Fauno es una película hispano-mexicana realizada en 2006 por Guillermo del Toro que muestra la historia de Ofelia, una niña de 10 años que en medio de la Guerra Civil Española, vive una serie de acontecimientos mágicos que la transportan al mundo del fauno, un mundo fantástico de hadas y criaturas maravillosas, que le dan el trono de princesa de una dimensión oculta llena de paz y recompensa.
Es increíble y apasionante ver que la magia nace en el corazón del más sórdido de los vicios, la guerra. En el laberinto del fauno se refleja el momento histórico en el cual la crueldad de la guerra civil española llega a su punto máximo, vemos un general sangriento y macabro que está dispuesto a asesinar a todos aquellos que se opongan al gobierno de Franco, esto, me hace recordar a las imposiciones ideológicas propias del comunismo que frenaban todo intento de discrepancia con sus ideas, por supuesto la crueldad del hombre no diferencia entre derecha e izquierda.
Pero aún más apasionante es hacer la reflexión en torno al tema infantil dentro de la guerra. Ofelia es una niña con una familia cercana a la muerte, una niña que vivió una gran cantidad de inconvenientes pero que como el Niño con el Pijama de Rayas, sufrió valientemente el peso de la guerra, soportó las muertes y tuvo al final que encontrarse con su destino real, mientras que en la dimensión de la guerra española su sangre recorría los túneles del laberinto del Fauno, tal vez son más valientes los niños que enfrentan las consecuencias de las manos asesinas que los adultos.
Mrs Henderson Presents, es una película emotiva, llena de humor y drama, una película que transporta a los campos más íntimos de la sociedad y entra en los temas de mayor tabú en la época de la segunda Guerra Mundial.
Definitivamente la película es una excelente producción, con actores de altísima calidad entre los que se destacan Judi Dench y Bob Honskins, que interpretan personalidades totalmente distintas y que se complementan totalmente en torno a la creación de uno de los más famosos teatros de Londres, el Windmill.
La historia sin embargo va más allá de la simple creación del teatro y las ocurrencias de una viuda adinerada. La historia se adentra en las costumbres del pueblo, en la necesidad imperante de seguir el show, así caigan muros y se destruyan ciudades, el pueblo necesita entretenimiento y esa es la propuesta de Laura Henderson.
La película se sitúa claramente en la Segunda Guerra Mundial, a pesar de dejar la gran consecuencia de la Primer Guerra Mundial (la muerte del hijo de Laura Henderson en Francia producto de los gases venenosos hacia 1915). Es Londres, y el momento crucial de la película se establece en medio de los continuos bombardeos aéreos realizados por las fuerzas alemanas, bombardeos que de hecho, le quitan la vida a una de las mejores bailarinas del teatro.
Así que la vida del teatro, que para ese entonces ya había estado cuatro años antes en funcionamiento, se veía en constante peligro y estaba dispuesto a ser cerrado gracias al momento político e histórico que vivía Londres para aquella época, era imposible tener tantas personas reunidas en uno solo lugar pues se convertía este en un blanco fácil para las fuerzas aéreas del régimen nazi (aún más si la gran mayoría eran soldados aliados), sin embargo, el teatro siguió sus espectáculos para convertirse hoy en día en uno de los más aclamados en la historia del entretenimiento mundial. La película se vio íntimamente relacionada con la situación histórica que sucedía en el momento, pues Laura Henderson y su socio, tenían grandes afinidades con la política inglesa a tal punto que en partes de la película a Van Daam se le reconocía como “un Churchill”.
Pero, entrando al valor mismo de la película, creo que es una muestra del sentimiento aliado de la época, era increíble ver cómo las personas profesaban el amor a su patria a un nivel que probablemente hoy es difícil de entender, era el amor al pueblo y a los hombres que como si hijo lucharon desde muy jóvenes para defender a su nación, lo que hizo que Laura Henderson tomara la decisión de continuar con su teatro, tal vez en medio del escándalo, de la intimidación y de la peculiar forma en que se presentaban sus espectáculos, pero con la firme certeza de que no habría ningún joven que no haya muerto defendiendo su país, sin ver a una mujer desnuda.
Es una película que renueva el valor de la guerra y de lo que se esconde detrás de ella, tal vez los mayores campos de batalla son aquellos que se pelean tras bastidores, continuando el show y pensando que debajo de las bombas y el fuego cruzado, hay un lugar mágico en donde aún las personas son capaces de reír.
Una película poética, una película romántica, trágica y dramática, una película que cuenta una historia bellísima en medio de una estructura totalmente diferente, donde los tiempos juegan, las escenas se intercambian, y la trama se complica a tal punto que para el cinéfilo puede ser confusa toda la historia, pero allí, recae el valor de Atonement, siendo una historia contada con su música, contada con su ambientación, contada con la imagen, con cada uno de los fragmentos que hicieron posible la narración de esta expiación.
Es necesario entonces dividir este comentario en varios segmentos, el primero de ellos, inevitablemente debe ser la figura poética, idílica, erótica y espiritual que plasmó Joe Wright en su película, es asombrosa la interpretación de los actores, un tipo de actuación que no se encuentra fácilmente en el séptimo arte, una actuación profunda, sensible, conmovedora y apasionada, que se aleja del materialismo y se adentra en la propia mente del hombre y la mujer. Los deseos sexuales, la inocencia infantil, los secretos, el amor y el arrepentimiento, se convierten en piezas indispensables de los personajes, de las pequeñas historias y de los curiosos mundos con que la película se hace visible.
En cuanto al contexto histórico, Atonement se divide en dos grandes fases propias de mediados del siglo XX, la primera fase, es el preludio de la II Guerra Mundial, donde Briony con 13 años de edad, empieza a malinterpretar todas las escenas en las cuales veía a Robbie Turner enamorarse de su hermana Cecilia Tellis, hablamos del año 1935. Una etapa llena de tranquilidad y de prosperidad para la familia Tellis, quienes vivían en una época de ganancias pues de una u otra forma, la preparación de soldados para los campos de batalla, aumentaban la producción de chocolates, el principal negocio de la familia y sus socios, como Paul Marshal.
Cuatro o cinco años después cambia la época y los tiempos se hacen más difíciles, es plena guerra, año 1940, Briony ya es una joven de 18 años de edad, y su hermana Cecilia se ha separado totalmente del núcleo familiar. Empezamos viendo una familia próspera pero para este tiempo, había división y descontento, sin embargo socios como Paul Marshal hacían dinero dando provisiones a miles de soldados entre los cuales estaba Robbie, víctima de una guerra absurda que destrozó aquella esperanza de volver, aquella delgada voz que le decía “regresa a mi”.
Una de las imágenes más claras de la crueldad de la guerra, fue la última noche de Robbie, fue ese último momento en el que se plasmó todo lo que significaba la II Guerra Mundial, muerte, devastación, locura, y en algunos pocos seres humanos, esperanza. También el contexto histórico se trasladaba al trabajo de Cecilia y de Briony, porque era allí, en los hospitales donde residía la población más vulnerada de la guerra, aquellos que daban su vida por la patria.
Pero entrando en la temática de la película y en el análisis de la historia, adoptando una posición más personal y buscando el alma de Atonement, debo decir que es una película admirable, el manejo de los tiempos es increíble y arriesgado, y es gracias a esto, que se convierte la película en una galería de mundos pequeños que narran una historia paralela, es una película que rescata la memoria y nos hace recordar cada escena como eventos de nuestra propia vida, que nos hace siempre querer saber más no sólo por la técnica sino también por la propia historia.
Y es esa historia el segundo punto de esta interpretación personal, una historia impresionante y llena de emociones, una historia misteriosa y apasionada. Creo que el nombre de Atonement en español, es más que preciso “Expiación, más allá de la pasión” porque es un seguimiento de aquello que se esconde detrás de la pasión, aquello que no podemos ver, que no entendemos, pero creemos hacerlo, algo de lo que pensamos estar seguros, pero es esa seguridad la que nos hace lastimar y hacer el mayor daño posible a quienes tratamos de proteger.
Creo que la película nos enseña que por mucho que queramos salvar vidas, y por muy grandes y bondadosas que sean nuestras intenciones, debemos tolerar, comprender e investigar, saber que más allá de los hechos superficiales, hay un contexto y que creer que estamos haciendo lo correcto, es el primer paso para fracasar en nuestros propósitos.
Es una historia llena de tristeza, llena de frustraciones, hubo un momento en el cual no entendía por qué Briony a sus 18 años era tan fría, tan cruel y tan solitaria, su cara transmitía dolor, un dolor y un remordimiento tan fuerte y tan profundo que no daba espacio a la felicidad para brillar en sus ojos, pero ¿cómo no tener aquel dolor?, después de causar inocentemente tanto daño, después de soportar el odio de su propia hermana y después de ser víctima y victimaria en una situación que ella creía entender.
Sin embargo creo que la crueldad de la vida, nos enseña que cuando nos equivocamos, lo importante no es haberlo cometido el error, sino enmendarlo y seguir adelante, lamentablemente Briony no tuvo el valor de hacerlo en persona, tal vez porque las circunstancias no lo permitieron, pero sin lugar a dudas, el perdón de Briony esta concedido, pues por medio de su forma de expresión más pura y natural, la escritura, quiso plasmar en hojas de papel la vida que merecía Cecilia y Robbie, un final generoso para una historia que definitivamente marca la memoria del cinéfilo..
Para mí, es una película que marca profundamente, la clasifico entre las mejores películas que he visto, por su carga emotiva y la intensidad de su historia, es muy destacada la banda sonora, ganadora de varios premios (Oscar, Golden Globe). Es una excelente película, una historia contada maravillosamente.